Todos hemos vivido momentos en los que los problemas nos agobian, nos surgen miedos e inseguridades y parece que el mundo se viene encima, en nuestro artículo de hoy queremos reflexionar sobre los mecanismos y las claves sobre las que apoyarnos para poder afrontar de una manera eficaz estas situaciones.
Lo primero que hay que asumir es que estos momentos de inseguridades son normales, todos los hemos sufrido, es importante centrar la atención en afrontarlos y resolverlos, ser consciente que dilatar, esconderse y no actuar, sin duda conseguirá que el problema crezca, como bien decía Robin S. Sharma:
“ si no actúa sobre la vida, la vida actuará sobre ti, los días se convertirán en semanas, las semanas en meses y cuando te quieras dar cuenta tu vida habrá terminado”
Una de las principales excusas para no tomar decisiones y actuar es la búsqueda de la seguridad absoluta, buscar el momento adecuado para actuar, saber que la decisión es perfecta, en este sentidos dos reflexiones, primera, ¿Cómo pretendemos saber cuál es la decisión perfecta si no actuamos?, ¿Qué aspectos o datos objetivos podemos establecer como verdades absolutas? , ¿realmente, existe alguna posibilidad de saber a priori que no nos equivocamos? Muy difícil, salvo en las cuestiones fáciles o poco relevantes, pero en preguntas y planteamientos de mayor calado, como aceptar una nueva propuesta laboral, o aquellos que se plantean dejar una relación por no sentirse suficientemente enamorado de su pareja o las decisiones que tomamos sobre la educación y la selección del colegio de nuestros hijos , solo sabremos si hemos acertado con la decisión en función de los resultados obtenidos y nunca sabremos si el resto de decisiones analizadas hubieran variado el resultado final. El segundo aspecto a valorar es que en numerosas ocasiones no actuamos porque no encontramos la decisión adecuada, ninguna es satisfactoria, en este momento es importante recordar que lo importante es actuar, tomar el control de la situación y quizás tengamos que asumir que no hay solución buena, en este caso deberemos actuar pensando en objetivos a corto plazo que nos permita acercarnos al objetivo final o nos prepare para actuar en un futuro cercano. “Decidir es avanzar” esta es la filosofía.
El factor determinante para afrontar los problemas es la seguridad, este rasgo de personalidad no es innato, se construye a lo largo de nuestra vida a través de las experiencias vitales, de afrontar, de ganar y perder, de equivocarnos, en definitiva, de aprender. Mientras que actuar independientemente de su resultado genera seguridad, la inacción, los miedos a los resultados generan inseguridad y se convierten en un círculo vicioso infinito de miedos e inseguridades que se retroalimentan.
Por este motivo resulta de vital importancia la ACTITUD, perseverar, no rendirse, continuar, no desistir, afronta los obstáculos, vencer las ganas de abandonar y el desánimo, somos conscientes que es muy fácil de decir y difícil de llevarlo a la práctica, pero sin duda esa es la actitud. En consulta muchas veces nos encontramos con personas que nos justifican su inacción o su falta de decisiones en base a su estado de ánimo, “no me encuentro bien, cuando me encuentre mejor lo afrontaré, mi respuesta siempre es la misma, ¿Cómo pretendes estar bien o mejorar si no afrontas antes la situación o el problema? resulta casi imposible, comencemos a actuar, quizás estableciendo primeros objetivos fáciles que nos acerquen al objetivo y posteriormente llegará nuestra mejora anímica, consecuencia de la satisfacción interna de nuestra capacidad de afrontar y de encontrarnos en vías, más o menos cercanas, de solucionar la situación.
También y volviendo sobre el concepto de acción, Albert Einstein nos decía una frase sobre la que debemos reflexionar “no esperes resultados diferentes si siempre haces lo mismo”. En este articulo queremos destacar como se menciona en el titulo la importancia de pensar, de decidir y de actuar, actuar contra el miedo, a pesar de los riesgos, asumiendo los fracasos, venciendo nuestro estado de ánimo, recuerda que casi nunca los problemas se arreglan con el paso del tiempo, volviendo a recordar a Einstein “Soló se encuentran respuestas e la acción”
En ocasiones necesitamos ayuda, motivación, ánimos y confianza para superar nuestros problemas este es el objetivo de estas reflexiones, recuerda que una decisión o una acción acertada puede cambiar tu vida en dos minutos.
Ánimo! Piensa, decide y actúa.
Loading images...