Los celos son una manifestación afectiva del miedo que tienen los niños a perder el amor y la atención de los padres ante la llegada de un nuevo hermano.
Los celos son parte del desarrollo, la competencia entre hermanos es algo natural, el problema es cuando los celos se convierten en algo patológico.
En psicología es muy importante la prevención y los celos no son la excepción, no es complicado prevenir los celos entre hermanos basta con unas normas básicas:
Antes de que llegue el nuevo hermano, implanto los cambios que quiera implantar, por ejemplo, si aún no le he cambiado de la cuna a la cama y quiero hacerlo, le cambio antes de que nazca su hermano, y si no ya no le cambio hasta que no pase un tiempo prudencial de adaptación a su nuevo hermano. Esto sucede con quitar el chupete, el pañal, etc.
Es importante también que el niño vaya recibiendo información de los nuevos cambios que va a experimentar, por ejemplo vas a tener un hermanito, cuando nazca va a dormir aquí con papa y mama, mama lo va a alimentar… Hay cuentos que ayudan a que los niños más pequeños entiendan esto.
En caso de mellizos y gemelos esta lista se reduce, a la atención equilibrada en la medida delo posible, en las comparaciones, y en la programación de actividades en que todos los miembros sean partícipes.
Cuando los celos ya se han manifestado, es muy importante tener en cuenta todos los puntos anteriores y además reforzar la seguridad y autoestima del celoso, tenemos que revisar si estamos haciendo bien nuestro trabajo, si por una cosa u otra no estamos prestando más atención a uno u otro…si creemos que modificando nuestra actitud con respecto a nuestros hijos podemos solucionar nuestro problema, lo hacemos, y si se escapa de nuestras manos es importante acudir a un psicólogo. Las relaciones con los hermanos son relaciones afectivas fundamentales en toda nuestra vida, si son buenas potencian nuestra seguridad, autoestima, si no son buenas son una fuente de malestar psicológico significativo.
Loading images...